La expresión "Valles valdenses" indica el nombre con el que a menudo se conoce a tres valles del Piamonte occidental, o sea los valles de los ríos Pellice, Germanasca y la parte inferior del Chisone.
La larga historia del movimiento valdense ha esparcido por el territorio museos, lugares, edificios que ponen de relieve sus aspectos históricos, culturales y religiosos. Las comunidades valdenses empezaron ya a partir de fin del siglo XIX a tutelar este rico patrimonio cultural, promoviendo un proceso de valorización que se ha traducido en las numerosas estructuras que se pueden visitar actualmente. El conjunto de ellas ha acabado por organizarse constituyendo un Sistema de museos Eco-histórico, que actualmente comprende 10 museos y cinco lugares de la memoria. Las actividades son promovidas unitariamente mediante la Comisión coordinadora de Museos y Lugares Históricos Valdenses.
La Oficina de promoción de itinerarios valdenses denominada "il barba" cumple funciones de secretaría para la Comisión coordinadora y se ocupa de las visitas con guía y los laboratorio didácticos.